El rey ha muerto, larga vida al rey.

Ya he escrito alguna vez que yo creo que la personalidad de cada uno viene definida por sus intereses más potentes, o sus “pilares” como lo suelo llamar yo. Y de vez en cuando me paro a pensar en que, si le dices a mi yo de 15 años que uno de esos “pilares” más de 10 años después iba a ser el fútbol, yo creo que se reiría en tu cara. Y es normal. A fin de cuentas, con esa edad no me interesaba el deporte más allá de ver a la selección española, y en saber quiénes eran los jugadores más famosos del Barça y el Madrid. Y es que con esa edad no había conocido a La Media Inglesa.

En toda honestidad, no fue LMI lo que encendió la chispa de mi interés por el fútbol. Si pienso en ello, creo que esa chispa la prendieron un cúmulo de cosas: Que a mi hermano sí le gustara mucho el Barça, mi interés por cómo funciona el deporte a nivel de negocio (y por ende los mercados de fichajes), mi gusto por los esports… Pero creo que el punto clave fue el partido de “La Remontada” entre el Barça y el PSG en la temporada 2016/2017. Lo que sí que puedo decir que fue LMI es el acelerante que avivó mi interés. Hasta que los descubrí, seguía el fútbol de forma esporádica, pero fue con ellos que aprendí lo divertido que podía llegar a ser estar al día con el deporte, siguiendo la actualidad de los equipos. Después conocería a otros medios y periodistas que me llamarían la atención, como Quintana, pero ellos fueron los pioneros para mí.

Es por eso que el ver como el medio está al borde de desaparecer después de las salidas de Nacho y Pablo me da bastante pena. Si bien no son el canal que me hizo cambiar mi manera de consumir contenido en internet de ver youtubers al uso a seguir más a medios, podcasts y similares sobre mis intereses (ese hito se lo doy a Esportmaniacos), creo que no es desdeñable el hecho que he seguido diariamente durante años el mundo del fútbol, en especial de la Premier, a través de sus ojos. Y ver que eso se viene abajo, a mi parecer, por una mala gestión del equipo en conjunto con la aparición del Harborough, es bastante descorazonador.

Pero por suerte me ha dado también algo. Y es que me ha ayudado a recordar que lo importante cuando sigues a un medio de comunicación no es el medio en sí mismo, sino los periodistas que lo componen. No soy fan de Radio Marca, si no de Miguel Quintana. Y antes que fan de LMI, soy fan de Nacho González. Es por ello que encuentro un poco de alivio en esta situación, porque sé que vaya donde vaya Nacho, el espíritu de esa LMI que avivó mi interés por el fútbol irá con él, aunque no sea donde siempre. Ya sabéis lo que se decía antiguamente: “El rey ha muerto, larga vida al rey”.



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