La expectativa del manga y la realidad del anime.
Hablando con una amiga a raíz del nuevo tráiler de Tongari Boushi no Atelier, me dijo algo que me llamó la atención. Estábamos hablando de cómo, con el tiempo, habíamos aprendido a detectar cuando es probable que un anime salga rana sólo con ver el tráiler, y de cómo si Atelier sale mal yo ya no sé en qué creer, y me dijo “Sé que se ve increíble, pero tengo que hacer el esfuerzo de no decepcionarme si pienso en el dibujo del manga”. En un principio me rallé (porque seamos realistas, se ve espectacular el tráiler), pero teniendo en cuenta que me estoy releyendo Boku no Hero Academia, y pensando en la comparativa entre lo que leo y cómo está animado, entiendo por qué lo dice.
Y es que no es difícil ver que, si comparas paneles
destacados de un manga con su correspondiente escena en el anime, la adaptación
sale perdiendo en muchos de los casos. Razonándolo llegamos a la conclusión de
que es normal, ya que el dibujo de un manga es un arte estático, mientras que
la animación de un anime es un arte dinámico. La serie tiene que mantener un
nivel de calidad estable en su dibujo, y que todos los frames de un anime se vean
como el panel más destacado en el manga es virtualmente imposible. Lo
importante en la adaptación yo creo que es intentar evitar que los árboles te impidan ver el bosque, intentar no
centrarte en cómo está adaptado un panel concreto, si no toda la escena en su
conjunto.
Pero eso es quizás muy fácil de decir entre mi amiga y yo.
Convence tú de eso a la gente de Twitter que compara uno de los mejores paneles
de un manga con un frame aleatorio de un anime, a veces con el único interés de
tirar por tierra el trabajo de animadores que han hecho lo mejor que han podido
para llevar a buen puerto la adaptación. Estamos viendo un cambio en el
funcionamiento de la industria, donde cada vez más las adaptaciones de mayor
perfil cuestan el PIB de un país pequeño. Kadokawa salió el otro día a decir
que el no sacar suficientes secuelas de sus series más populares estaba
haciendo que el mercado de adaptar sus obras a anime les resultara cada vez
menos rentable. Cada vez más, y esto es poco más que mi opinión, nos acercamos
a la situación en la que cada vez salgan menos animes “de temporada”, y los
recursos se destinen principalmente a sacar adelante adaptaciones de éxito
asegurado. Si eso sucederá o no, y si será algo bueno o no, sólo el tiempo lo dirá.



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