El elefante en la habitación.
Le he estado dando bastantes vueltas sobre qué escribir en este texto. Esta semana me he terminado la primera temporada de Stardust Rhapsody: Anthem, de Avantris, que me ha gustado mucho más de lo que esperaba. Me he visto Class de 2-banme ni Kawaii Onnanoko to Tomodachi ni Natta, un anime rom-com bastante cuco. También he terminado de probar todas las rutas en la campaña del remake de Star Fox, que está bastante bien. Podría haber escrito sobre cualquiera de esas cosas, o sobre Hololive aprovechando el concierto nuevo de la rama EN. Podría haber aprovechado a escribir alguno de los textos que tengo “en la recámara”, de los cuales tengo una base, pero nunca me he puesto a desarrollarlos. Pero da igual cuánto piense en el tema de este texto, el elefante en la habitación de esta semana no deja de decirme “Address me”.
Y es que esta semana no ha habido otro tema de discusión para
cualquiera que esté mínimamente interesado en temas de videojuegos. Y es que la
jugada de Sony de matar las ediciones físicas de los juegos, con el GTA VI a la
cabeza, es la conversación que ha copado internet en los últimos días. Y no es
para menos. No os voy a mentir, yo no soy ni un economista experto, ni la
persona con más conocimiento interno de la industria. Solo soy un tipo de casi
30 palos que lleva jugando a juegos toda la vida, y que ha visto lo suficiente
como para saber que le están intentando timar y echarle la culpa a él. Y ojo,
no quiero sonar hipócrita. Si bien todavía compro en físico, es innegable que
también compro juegos digitales. Me resultaría muy fácil echarme la culpa como
parte del problema, en parte por mi personalidad, en parte porque lo soy. Pero
me niego a que una multinacional me haga sentir responsable de una decisión
rastrera que toman sólo para contentar a unos encorbatados a los que nuestros hobbies les dan igual.
Tampoco sé qué podemos hacer al respecto. Como he dicho, solo
soy un chaval rozando la treintena que habla de lo que le gusta. No puedo hacer
mucho frente a la maquinaria que destroza todo lo divertido del mundo, ya sea
el fútbol, el mundillo de los videojuegos, o cualquier otra cosa que pueda
generar un mínimo de dinero a expensas de estropear la experiencia del usuario
medio. Sé que no puedo hacer nada frente al hecho de que probablemente mañana
XBOX anuncie el despido de miles de trabajadores sólo porque no han ganado
tanto como esperaban. Pero también sé que no les voy a dar el gusto de quedarme
callado. No voy a ponerme a hablar de otra cosa, haciendo como que no pasa nada
mientras ellos pisotean nuestros derechos y nuestros hobbies. Informaos. Tomad las decisiones que consideréis correctas.
Hablad del elefante en la habitación. No les deis el gusto de que sus decisiones
caigan en el olvido.



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