El pueblo contra La Industria.
La historia de Coyote vs Acme es sin duda para estudiarla. Una película que ya no sólo estaba terminada, sino que ya se había mostrado en multitud de festivales con una opinión más que positiva de su lado, estuvo a punto de desaparecer para siempre y nunca ver la luz del día por culpa de unos encorbatados en Warner Bros. que, en busca de más dinero, decidieron no sacarla a la luz para sacarse un pico de dinero como deducciones fiscales. Si no hubiera sido por el increíble apoyo en redes hacia el filme que surgió en el momento de conocerse la noticia, y el daño reputacional que recibió la compañía en consecuencia, quizás nunca hubieran vendido los derechos de distribución a una distribuidora más pequeña que decidió “arriesgarse”. Y quizás, este fin de semana, no se hubiera estrenado la película.
Es para reírse. Coyote
vs Acme va de una caricatura enfrentándose contra una corporación multinacional
abusiva para tratar de evitar que puedan hacer lo que les dé la gana. Y la corporación
multimillonaria bajo la que se creó hizo el esfuerzo de no sacarla a la luz una
vez terminada solo para ganar algo más de dinero a final del año fiscal. No es
que sea irónico, es que es de broma. Y lo peor es que a Warner la jugada de
alguna manera le habrá salido bien, porque ya ganó la deducción fiscal en su
momento, y ahora seguro que de alguna manera ve dinero del estreno de la película.
Al final ellos siempre ganan
Y es que ese es el problema que hay actualmente en las
industrias del entretenimiento, da igual si es la del cine, de los videojuegos
o la que sea. Dan igual las opiniones de espectadores y creativos, porque
quienes mandan son empresarios a los que lo único que les importa es el beneficio
a final del año fiscal, sin importar lo que le hagan al medio por el camino. No
les importa destruir el medio físico, volviéndolo algo de lujo. No les importa
inundar el mercado de contenido intrascendente, en lugar de sacar menos obras
de un mayor calado y esfuerzo. No les importa cancelar proyectos y despedir a
gente. Lo único que les importa es a final de año tener suficientes beneficios
como para garantizarse sus bonus multimillonarios, dejándonos a los que amamos
las industrias y los medios en un páramo yermo.
Lamentablemente, en España no se estrenará Coyote vs Acme hasta el 18 de noviembre
para no tener que pelear con la nueva entrega de la nueva película de Tadeo Jones. O más bien, la industria
del cine español se ha asegurado de que no le pueda hacer sombra. Y ojo, no es
mi intención hacer de menos a la franquicia parodia de Indiana Jones, pero me gustaría que, si quieren proteger la
industria de la animación en España, lo hicieran a través de hacer buenas
películas, no de hacer películas mediocres y asegurarse de evitarles la competencia.
En cualquier caso, tened por seguro que el fin de semana de estreno estaré en
el cine para ver Coyote vs Acme. Ya
no sólo porque la película me interese genuinamente (aunque siendo sinceros,
esa es la parte más importante), sino que además me permite mostrar mi enfado a
la misma industria que estuvo a punto de destruirla. Y, siendo una batalla tan
desequilibrada, no voy a desperdiciar una de las pocas oportunidades que me
dan.



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