Haikyū!! y las adaptaciones de película.
No creo que sea una sorpresa para nadie que me conozca un poco si digo que Haikyū!! es mi anime favorito. Y, por ende, no creo que sea sorprendente si os digo que esta semana, con todo el revuelo del aniversario y las secuelas, estoy bastante animado. Irónicamente, y antes de acordarme del aniversario, esta semana he vuelto a hacer un soft-rewatch de la serie viendo las reacciones de unas chicas majísimas que me han recomendado YouTube. De ahí, a volver a leer momentos que todavía no están animados. Y finalmente llegó el día de los anuncios, con el tráiler del nuevo especial y el teaser de la nueva película que me he terminado de ilusionar. Y obviamente no he sido el único.
Mi algoritmo de Twitter se ha llenado de gente hablando de
la serie, de lo que se viene en las siguientes adaptaciones, comentando sus
mejores momentos… Pero obviamente esto es internet, y también me ha salido
gente quejándose de cosas. Algunas más insustanciales, como “¿Por qué no le dan
más screen time a mi personaje
favorito?”, o de gente que directamente no entiende el mensaje de la serie,
quejándose de lo que pasa en arcos posteriores a lo ya animado. Pero una
crítica que sí se ha quedado en mi cabeza ha sido “Tío, y por qué tienen que
ser películas y no una serie”. Y se
me ha quedado porque en parte lo comparto.
Igual que considero a Boku
no Hero Academia el origen del cambio de formato de emisión de los shonen (de
semanal a emisión por temporadas), creo que el “paciente cero” de adaptar
arcos de los mangas como películas anime sería Kimetsu no Yaiba, primero
con Mugen Ressha-hen y luego dando el
bombazo definitivo con Mugen-jō-hen.
Y ojo, no creo que sea el primero, estoy seguro de que ya hay otros animes que
han probado esto con mayor o menor éxito, pero creo que es innegable que Demon Slayer ha sido el molde para una
nueva línea. Chainsaw Man con Reze-hen, la propia Haikyū!! con Gomi Suteba no
Kessen… Claramente es un formato que ha venido para quedarse. Y obviamente
tiene sus ventajas, siendo la principal que de esta manera se tiene más calidad
en la adaptación, tanto en la banda sonora como en la animación. Pero también
es verdad que en una película de hora y media no puedes adaptar lo mismo que en
una temporada de anime de 12 capítulos.
Obviamente, si la alternativa es que la adaptación se quede
a medias porque la productora no está interesada en seguir sacando temporadas del
anime, prefiero mil veces tener películas a no tener nada. Pero es una pena,
tal y como leía hoy en un tuit sobre el tema, que escenas increíbles se queden
sin animar o adaptar porque en la duración de la película no les da tiempo a meterlas
todas, sobre todo en Haikyū!!, donde
los arcos van asociados a partidos. Tampoco quiero venir aquí a dar lecciones
morales cuando sé que soy parte del problema. Seré el primero en estar en el cine
para ver todas las películas de la serie que salgan. Y soy el primero en
ilusionarme cuando hoy One Piece ha anunciado dos nuevas
películas. Al final, si lo hacen es porque funciona. Pero me parece una pena.



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