El sustituto del sustituto.

Si me hubieras dicho hace 8 años que un 6 de septiembre iba a preferir ver un Valencia-Barça de la jornada 4 de liga antes de ver un partido de playoffs de LEC, seguramente no te hubiera creído. Y es que, hasta hace un par de años, mi interés por el fútbol era mínimo. Como un niño español a principios de los 2000, me era imposible no conocer a los jugadores más famosos, pero mi conocimiento se extendía poco más allá. Incluso cuando España hizo el triplete Euro-Mundial-Euro entre 2008 y 2012, me interesaba más el fútbol de Inazuma Eleven que el de verdad. Como ya comenté en otro texto, no fue hasta que mi hermano creció un poco y se empezó a interesar por el fútbol que me interesó mínimamente, y hasta el Barça-PSG de “La Remontada”, que llamó verdaderamente mi atención.

Sin embargo, lo que conocía del mundillo del fútbol no me generaba atracción, y en su lugar busqué un sustituto: el League of Legends competitivo. Como un adolescente edgy que se creía por encima de ser fan del fútbol, era la combinación perfecta para mí: me generaba la misma emoción que el fútbol me había dado aquella noche, y me daba la oportunidad de seguir siendo alternativo. Y fue así como me aficioné primero a Origen, luego a Fnatic, y finalmente a DFM. Sin embargo, es curioso cómo en estos casi 10 años, se ha dado casi la vuelta a la tortilla. Durante esos primeros años, especialmente pre-pandemia, el fanatismo me dio duro: Veía cualquier talk-show existente, partidos de ligas que ni sabía identificar, me sabía el nombre de jugadores que ni habían debutado en primera división regional… Y, sin embargo, con el paso de los años esa llama se fue apagando.

No sabría decir cuál fue el detonante que me hizo alejarme del LoL competitivo. ¿La futbolización del esport a raíz de la aparición de clubes como KC o Koi? ¿El hecho de que cuanto más sabía de la escena, más rechazo me generaba? ¿El hecho de que la LJL dejara de ser lo que era para ser parte de la LCP? ¿El tener menos tiempo para dedicarle por ser ahora un adulto trabajador? Seguramente fueran todas en conjunto, y ninguna en particular. Lo que sí sé es que, irónicamente, en estos años el sustituto que he encontrado para esa afición ha sido el fútbol, en particular seguir al FC Barcelona. En cierto modo lo siento un tanto cómico: me he aficionado al fútbol por sustituir la afición que cogí para no aficionarme al fútbol. Con estos playoffs de LEC que han empezado, y de los que me he enterado de refilón gracias a que todavía sigo a mucha gente que conocí en mis años de ver LoL, he vuelto a pensar en todo esto, como he hecho varias veces en los últimos años. Quizás, ahora que el LoL se muere (otra vez), a alguien le sirva leer mi experiencia y se le ocurra cuál puede ser el problema. O quizás se soluciona sacando una skin de 500€ de la Tristana de Caps. Yo solo sé que ayer, después de casi un año sin jugar, desinstalé el launcher de Riot de mi PC.




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